lunes 1 de febrero de 2010

El vencimiento de las patentes farmacéuticas




Una de las industrias representativas de la globalización hoy en día lo es la farmacéutica, una industria compleja que por su ritmo de innovación es similar al mercado informático, por la diversidad de productos y tamaño se asemeja a la alimenticia y por el volumen de sus ingresos es comparable a la industria bélica. En México es un sector importante, con ventas superiores a los 8 mil millones de dólares anuales y por estar conformada por alrededor de 240 empresas que generan alrededor de 100 mil empleos directos e indirectos.
En la última década ha sufrido una serie de transformaciones producto de las fusiones entre los grandes consorcios que ha aglutinado a varias empresas en una sola, reduciendo a unos cuantos el desarrollo de nuevos fármacos, mismos que han llegado cada vez con menor éxito al mercado y ha obligado a las compañías a desarrollar nuevas estrategias, más allá de la mercadotecnia, para preservar sus patentes. Cada año se vence un número considerable de patentes y no existen nuevos desarrollos que puedan suplirlas, a no ser que se creen nuevas indicaciones para las moléculas ya existentes y con ello se logre, mañosamente, extender la vigencia de una patente como si fuera producto de la investigación farmacéutica. Más bien es una manera de evitar que otros competidores lleguen al mercado con fuerza y se ha optado por llevar a los tribunales los diferendos por las patentes vencidas.
Dado que la investigación de nuevos fármacos parece estar estancada, el marketing se ha convertido en una herramienta eficaz para introducir nuevos conceptos al ámbito médico. En este sentido conceptos como "síndrome metabólico" o "disfunción eréctil" tienen un origen más en la mercadotecnia que en la investigación y experiencia clínica. Pero también se ha implementado como estrategia, llevar al campo legal los diferendos por las patentes valiéndose de recursos que imposibilitan, al menos temporalmente la producción de medicamentos de calidad con precios accesibles para la población.
Las patentes tienen por finalidad crear el estímulo económico necesario para incentivar la investigación en el campo farmacéutico que permita desarrollar nuevos tratamientos farmacológicos para tratar más eficazmente los padecimientos que sufre la población, así las novedades creadas por el inventor necesitan protegerse a fin de asegurar a éste el ingreso económico para llevar a cabo de manera continua la investigación y desarrollo necesaria para ello. Algunos autores consideran que la imitación es un paso previo para la innovación y es una etapa que los países industrializados han pasado.
La industria farmacéutica transnacional ha cabildeado para obtener que en México se vinculen las patentes y el registro sanitario de los medicamentos. Este cabildeo igualmente ha logrado obtener una "veda" de varios años, (entre 5 y 10), en el uso de estudios clínicos y demás información relevante de los productos patentados, de manera que los fabricantes de genéricos no puedan utilizar o referirse a ella en sus solicitudes de aprobación de medicamentos genéricos. Este recurso tiene su origen en la llamada cláusula Bolar, producto de un diferendo entre Roche Products y Bolar Pharmaceuticals, donde una corte de los Estados Unidos sostuvo que un fabricante de genéricos no podía fabricar y probar un medicamento en tanto no hubiera expirado la patente, incluso si solo pretendía hacer pruebas y no comercializar el producto. Esto implicaba una extensión de la patente original ya que se requieren varios años para producir un medicamento en serie, incluso un genérico. En 1984 se promulgó, la Ley Hatch-Waxman, la cual permitió a otros fabricantes basarse en las investigaciones previas existentes de los fabricantes originales para respaldar sus solicitudes de registro. Antes de esta ley, los nuevos fabricantes estaban obligados a efectuar sus propios estudios de eficacia y seguridad.
Las condiciones generales de salud en el país han mejorado en los últimos 50 años. Esto se puede observar  en la esperanza de vida que se tiene al nacer entre, 1950 y 2000 se ganó un crecimiento acumulado de 25 años. Ya para el 2006, en lo que respecta a las mujeres, la expectativa de vida era de 77.9 años y la de los hombres de 73.0 años y de acuerdo con las últimas estadísticas de los indicadores demográficos, se espera que para éste 2010 la esperanza de vida para las mujeres sea de 79.1 años y para los hombres de 74.2. Se estima que para 2025 esta se incrementará de 81.6 años en el caso de mujeres y 76.8 años en el caso de los hombres.
Este incremento en la esperanza de vida de la población mexicana impactara la pirámide poblacional ya que se estima que para 2025, el 15% de la población sea mayor de 65 años, lo cual se traducirá en condiciones de salud distintas a las actuales que demandarán mayores servicios y cuyo costo será mayor en términos generales. El problema del vencimiento de las patentes debe resolverse teniendo en cuenta estos datos, ya que el beneficio de la población debe anteponerse a los intereses de las compañías farmacéuticas transnacionales, que constantemente son cuestionadas por su ética ambivalente. 

martes 26 de enero de 2010

De “Los Pequeños Gigantes” al “Juego Perfecto”: reseña de los libros de César L. Faz y W. William Winokur


Una historia tan maravillosa como la protagonizada por los integrantes de la Liga Pequeña Industrial no podía dejar de ser plasmada en tinta y papel. Aunque a lo largo más de 52 años se ha escrito mucho sobre ella en los periódicos y comentado ampliamente por todos aquellos que la han conocido, se han escrito dos libros, uno por el propio manager César L. Faz y otro por el escritor estadounidense W. William Winokur. Hace unas semanas tuve la oportunidad de leer ambos y aunque es una historia de la que sabemos el inicio y el final, hay en ella muchos detalles que la hacen aún más extraordinaria.


EL JUEGO PERFECTO. W. William Winokur. 2008. Grijalbo.
Winokur descubrió esta historia durante la plática con un amigo, el cual le contó del equipo regiomontano que ganó la Serie Mundial de Ligas Pequeñas en 1957. Investigó y contactó a César L. Faz y en base a pláticas con él y otros integrantes del equipo armó la historia y se dispuso a escribir el libro.

El problema con este libro es que parte de la historia es ficción. Muchas de las situaciones y datos que maneja son incorrectas y las libertades que se tomó no aportan nada a una historia que brilla por sí sola. Veamos. Monterrey durante los años 50's y ya entrado los 60's, era ya un importante centro económico e industrial, aunque por otro lado, su desarrollo urbano estaba considerablemente retrasado. El centro de la Ciudad contaba con pocos edificios que sobresalieran del resto y pocas avenidas importantes fuera de la Calzada Madero. En muchas de las colonias las calles no contaban con pavimento y el tipo de vivienda no era homogéneo, ya que igual se podían encontrar en la misma calle construcciones hechas con block y cemento que tejabánes, casas hechas de madera, muchas de las cuales mostraban el deterioro del tiempo. De hecho la Colonia Cantú y algunas otras, aún conservan ese aire de los tiempos del Monterrey industrial, poco dado a embellecer sus avenidas. Quizá para muchos daba la impresión de ser una ciudad pobre, así la califica Winokur, pero ya en ese tiempo la Ciudad mostraba la pujanza de su gente.

La Cervecería Cuauhtémoc es y ha sido una de las empresas insignia de Monterrey pero fue hasta que concretó la compra de la Cervecería Moctezuma que cambio su nombre a Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, lo cual ocurrió a mediados de los noventas más o menos por la época en que cumplió un siglo de su creación, sin embargo Winokur hace referencia a ella utilizando esta denominación. Asimismo, menciona en una parte del texto que Ángel nunca había visto un partido de beisbol por televisión, cosa por demás incoherente, ya que la televisión en Monterrey nació por 1955 y los programas que transmitía eran locales, hechos en estudios de tv. Poca gente contaba con un aparato receptor en su hogar y la transmisión vía satélite (que permitió transmitir eventos o programas de un país a otro) aún no era posible. Dentro de este contexto creado por el autor se desarrolla la historia.

En ella vemos a un César L. Faz como un renegado al que la vida le ha negado el jugar beisbol a nivel profesional, solitario y hasta cierto punto antisocial, al que el entusiasmo de estos muchachos arrastró a la aventura que nunca imaginaron y que concluyó con un final feliz. Cuando esta aventura comienza a vivirse con el inicio del viaje a Mc Allen, entonces la narración de Winokur se apega más a los hechos reales, al grado tal de que algunos pasajes del libro parecen copiados del libro de César L. Faz. Sin embargo, conforme la historia se centra en los partidos, la narración se vuelve emotiva y lleva al lector a vivir como espectador el desarrollo de los mismos, y como casi la mayoría de los que han leído sobre esta historia, la figura de Ángel Macías se encumbra al final con la consecución del juego perfecto en el partido por el campeonato.

Lo más interesante que aporta el libro de Winokur, son los datos del line-up (aunque en este se omite el nombre de Rafael Estrello), box-score y el calendario de los partidos con sus resultados, además de una serie de pequeños textos escritos por los integrantes del equipo (en algunos casos escritos por las esposas de los jugadores ya fallecidos), y sobretodo el testimonio del pitcher del equipo contrario Lewis Riley, que narra en sus propias palabras como él y sus compañeros de equipo veían a los peloteros mexicanos, menudos, delgados y diminutos a los que estaban seguros de que arrasarían en el partido final. Sin duda, esta es una de las aportaciones más sobresalientes de Winokur. Este libro es a la vez el guión de la película del mismo nombre y cuyo estreno estaba programado para el 8 de agosto de 2008 y que se ha pospuesto una y otra vez por más de dos años.

Sin duda, el principal mérito de este libro es traer al presente esta historia y hacerla llegar a las generaciones actuales con todo y lo que se aleja de los hechos reales
.


LOS PEQUEÑOS GIGANTES. César L. Faz. Editorial Font. 2ª. Edición 2009.

Nadie mejor para contarnos la historia que el propio manager del equipo campeón, César L. Faz. No sé en qué año fue escrito, pero en octubre de 2009 fue reeditado y presentado en la Feria del Libro de Monterrey. Faz nos explica que dejo pasar un tiempo antes de escribir pues el recordar las emociones vividas le impedían escribir con la claridad que esta historia merece, donde se reconoce "lo que realmente fue trascendental y entonces todo se ajusta y se aprecia tal como sucedió".

En su libro César L. Faz da la justa dimensión a la historia y hace un reconocimiento a todos y cada uno de sus jugadores. Para él todos jugaron su papel en esta historia y su participación, por mínima que haya sido, fue importante para la consecución del campeonato. Con lujo de detalles, nos cuenta como se conformo la Liga Pequeña Industrial en su torneo para a partir de ahí seleccionar a los integrantes que la representarían en los torneos eliminatorios. Así, conocemos el carácter y la personalidad de cada uno de los jugadores, sus virtudes y como se compenetraron para como uno solo enfrentar a los rivales sin prejuicio alguno. Si alguna vez se busca dar una lección de lo que es trabajo en equipo, esta historia es el mejor ejemplo que podemos encontrar.

César L. Faz nos cuenta cada uno de los partidos disputados y como los jugadores lo sorprendían con cada jugada inesperada. La concentración que en cada jugada desplegaban sus muchachos, parecía propia de quienes llevaban años practicando este complejo deporte. En cada partido nos cuenta con lujo de detalles cada jugada importante, cada movimiento que sus jugadores hacían y como se reflejaba en sus rostros la frialdad para enfrentar los momentos difíciles.

No sólo fue Ángel Macías el héroe, también lo fue Enrique Suárez el otro pitcher estelar, lo fue Norberto "El Verdugo" Villarreal que como cátcher llevo a sus lanzadores hasta el límite para enfrentar sin trapujos a los enormes jugadores norteamericanos. Lo fueron también Pepe Maiz, Gerardo González, Ricardo Treviño (único jugador doble campeón mundial), Baltasar Charles, Roberto Mendiola, Mario Ontiveros, Jesús Contreras, Fidel Ruiz, Alfonso Cortés Cuadra, Francisco Aguilar y Rafael Estrello. Para César todos están a la misma altura y todos merecen el mismo reconocimiento.

Muchos no alcanzamos a percibir el impacto que esta hazaña tuvo en la sociedad mexicana de la época. El recibimiento en el país luego de haber estado en la Casa Blanca fue impresionante. Antes de llegar a Monterrey, fueron a la Ciudad de México donde la gente los recibió como quizá no lo ha hecho con ningún representante mexicano. Por esos años una de nuestras máximas figuras lo era el boxeador Raúl "Ratón" Macías. Faz narra que en el traslado que hicieron del hotel al Parque del Seguro Social donde recibirían un homenaje, pudo reconocer a un joven que corría junto al auto que lo transportaba a él y a Ángel Macías, el pugilista corría a la par del auto gritando "pariente, pariente" en referencia al pequeño pelotero. Hasta los grandes de la época reconocieron el triunfo de nuestros pequeños gigantes.

El libro de Faz merece mayor difusión ya que sin duda es una historia que a nivel mundial no tiene comparación desde su gestación hasta su fantástico final. Con el tiempo es probable que algún otro pequeño pitcher logre ganar la Serie Mundial con otro juego perfecto. Pero no habrá ningún otro que tenga la magia de este campeonato. Esta historia es nuestra y no hay nadie mejor para contarla que nosotros mismos. Hay pocas cosas que los mexicanos podemos contar y enorgullecernos al hacerlo, esta sin duda, es la más grande de todas. 

miércoles 20 de enero de 2010

La falta de responsabilidad social de la Banca en México


Por enésima vez estamos pasando por una crisis económica, a estas alturas pareciera que estamos más preparados para sortearla. Pero esta crisis es diferente a las demás por la simple y sencilla razón de que no se origino en el país, sino en la economía más poderosa del Planeta, los Estados Unidos. Si a todo esto le sumamos una pérdida paulatina pero constante de la capacidad adquisitiva y la reducción de los sueldos, los mexicanos nos vemos en la necesidad de recurrir al crédito para financiar, no la compra de un bien de consumo duradero o una propiedad, sino el gasto corriente de las familias, es decir la compra de alimentos, pago de servicios y educación.

Paulatinamente la población trabajadora ha sido arrastrada al endeudamiento para poder financiar y sobrellevar el gasto, recurriendo al crédito al consumo que otorgan los bancos a través de las tarjetas de crédito o mediante los préstamos en las cuentas de nómina. El negocio ha sido rentable, ya que los intereses son altos por el crédito pero simbólicos cuando de ahorrar se trata. Es más, el sistema de pago está diseñado, no para que el cliente salde una deuda en un determinado tiempo, al contrario, sino para que esté pagando más allá del tiempo que el cálculo de interés compuesto indica. De esta forma, poco a poco el endeudamiento de la población se va incrementando. Se dice que casi un 40% de los usuarios de las tarjetas de crédito están con reporte negativo en el buró de crédito. El negocio es tan rentable que la banca prácticamente ha dejado de financiar el desarrollo, enfocando sus baterías hacia el consumidor común. La banca ha desarrollado una serie de productos y servicios, no necesariamente financieros, destinados a obtener recursos aún a costa de la satisfacción y necesidades del cuentahabiente, se ha vuelto un negocio en el que el ahorro ha dejado de ser atractivo para el cliente pequeño que utiliza el banco solo como un administrador de sus escasos recursos.

Ahorrar se ha vuelto complicado en el sistema actual. Los intereses son tan bajos que no son atractivos para el pequeño ahorrador. Hace unos meses en el periódico El Universal (México, D. F.), puso en su edición en línea un foro para que sus lectores expresaran su sentir sobre la banca. Muchos coincidieron en que los bancos se han vuelto usureros de cuello blanco y algunos consideran que es mejor guardar los ahorros en el colchón que iniciar un ahorro con un pequeño capital depositado en una cuenta bancaria que tiende a decrecer gracias a las argucias de los bancos, por lo que el estímulo al ahorro es mínimo.

Por otro lado, el ser un buen pagador no te da una mejor imagen ante el banco. Por lo general una empresa estimula a los mejores clientes, tanto a los que compran como a los que pagan, en cambio ser un cliente que paga puntualmente no representa ningún beneficio, si acaso el tener un historial limpio ante el Buró de Crédito. Al contrario, se castiga a aquel cliente que trata de reducir y saldar su deuda. Tenemos el ejemplo de las tarjetas de crédito Banamex. No basta tener un record perfecto para tener acceso a un interés menor, el tarjetahabiente además debe realizar una o varias compras al mes para reducir el interés cobrado en uno o dos puntos porcentuales. Con los bancos no se puede negociar, ya que al querer tener una negociación para reducir o saldar la deuda, las únicas opciones que hay son las que el banco propone. A fin de cuentas parece ser mejor negocio no pagar, hacer oídos sordos a las constantes llamadas de las áreas de cobranza y esperar que el banco haga una propuesta para cancelar la deuda, a veces a cantidades muy por debajo de los saldos reales, total para esas alturas el historial crediticio está por los suelos pero al menos el usuario ve una posibilidad real de escapar de las garras de los bancos.

El prestar dinero y cobrar intereses no es inmoral, en cambio sí lo es el involucrar a la clase trabajadora en un círculo vicioso donde su patrimonio es afectado, donde el perdedor siempre será el cliente. La imagen que los bancos proyectan a la sociedad, está forjada en la mercadotecnia y no en el servicio al cliente. Hoy un banco, no hace crecer tu patrimonio y su objetivo, pareciera ser empobrecer a la población. ¿Y a todo esto que hace el gobierno por equilibrar esta relación entre los bancos y los mexicanos? Espero que algún día tengamos respuesta.

jueves 31 de diciembre de 2009

Feliz Fin de año 2009, bienvenido el 2010


Cada año por estas fechas cerramos un ciclo más. Hacemos el recuento de lo vivido y sacamos un balance que no siempre es favorable. Creo que este año que termina fue un año difícil para muchos de nosotros ya que la falta de empleo, en primer término y la caída de los mismos a consecuencia de la crisis ha hecho que deseemos que por fin termine. Creo que hace mucho no pasaba en el que la mayoría de las personas estemos esperando fervientemente que este año concluya, como si con eso las cosas fueran a cambiar. Sin embargo el inicio de un nuevo ciclo, siempre abriga la esperanza que las cosas cambien para bien y las expectativas sean mejores para recuperar algo de lo perdido y se reencauce el camino, no solo individualmente, sino de toda la sociedad.
El 2009 ha sido un año complejo. A nivel país además de la crisis económica que atravesamos, está el problema de la violencia que se vive en las calles producto de la guerra contra el narcotráfico. La sociedad ha perdido la inocencia y diariamente leemos o escuchamos noticias donde hay pérdidas de vidas humanas, muchas de ellas de la manera más atroz y que van más allá de lo que hace tiempo pudimos imaginarnos. La inseguridad ha permeado a la sociedad y esto ha dado origen a que la delincuencia común aproveche esta situación para golpear a comerciantes, empleados y al pueblo en general, generando un estado de inseguridad general que afecta la salud emocional de muchas personas.

En materia económica pareciera que las industrias, los bancos y el gobierno hubieran perdido el sentido social que su actividad demandan y se ocupen de sangrar a la sociedad, principalmente a la clase media que hace esfuerzos por mantener su nivel de vida, y donde los empleos no otorgan un sueldo que suficiente para mantener a una familia. Los bancos, se han ocupado de endeudar poco a poco a los trabajadores y de esta forma sangrar sus recursos impidiéndoles tener la solidez necesaria para formar un patrimonio.

Creo que años difíciles hemos tenido muchos, pero como el 2009 pocos. En fin, hay que mantener el ánimo y encarar con fortaleza el próximo año y si en este año que acaba logramos pese a todo salir avantes, el 2010 lo enfrentaremos con la experiencia que nos ha dejado este que termina.

No me queda más que agradecer a todos aquellos que han pasado por este blog, algunos de manera ocasional o accidental, otros de manera periódica y que ha formado un grupo de seguidores, probablemente pequeño, que lo sigue con cierta frecuencia. Ojalá y que los temas publicados hayan sido de su interés y que el tratamiento que les di haya sido de su agrado. Espero que en este próximo año me permitan conocer con mayor frecuencia sus comentarios los cuales revisare con interés y daré respuesta a cada uno de ellos, tengan por seguro que este ejercicio plasmado en el blog, está hecho con el mejor de mis esfuerzos y buscando cada día desarrollar las habilidades que se requieren para escribir las ideas con mayor claridad y ofrecerles un tratamiento serio en cada tema que toco.


¡¡¡ FELIZ AÑO 2010, QUE SUS METAS SE CUMPLAN PERO SOBRETODO QUE SEAMOS FELICES¡¡¡

lunes 28 de diciembre de 2009

Flores para el Soldado




Hace tiempo leí en un periódico local que un grupo de jóvenes cineastas regiomontanos estaban haciendo un documental sobre la tumba de un soldado estadounidense que está localizada en un panteón de la ciudad. El soldado murió en Monterrey y sus restos fueron enterrados en el Panteón del Roble y su tumba quedó abandonada desde entonces. Después de leer esta nota no tuve más noticias al respecto y con el paso del tiempo parecí olvidarlo.

Hace unas semanas a través de la red, me encontré con la noticia de que este documental se exhibiría en un cine club de una empresa acerera y me di la oportunidad de ir a verlo ya que la historia del soldado me intrigó desde un principio, ya que es de extrañar que un soldado anglosajón tenga como última morada nuestra ciudad.

La anécdota está relacionada con la familia del director de la cinta, Javier Garza Yáñez. Contiguo a la tumba del soldado se encuentra la tumba familiar a la cual su abuela acudía continuamente. Con el paso del tiempo notó que la tumba del soldado estaba abandonada y empezó por depositar en ella una flor en cada visita. Esto se convirtió en una tradición familiar que perdura hasta la fecha. Pero las preguntas siempre estaban en el aire ¿porqué este soldado está enterrado aquí? ¿Quién era él? ¿Cómo murió? Solo se tenía un dato, su nombre, mismo que se encuentra en su lápida, Edmond William Quear. Así con solo un nombre y con los recursos que el internet proporciona, Javier Garza e Iván García Hernández se dieron a la tarea de buscar mayor información. La búsqueda incesante les permitió conocer que este soldado tenía familiares en California los contactaron y así la historia fue tomando forma, la cual no me corresponde contar, pero este filme que está catalogado dentro del género documental, nos va llevando de Monterrey a California, Houston y a Irlanda siguiendo los pasos de ese soldado desconocido que durante años ha sido el compañero de la tumba familiar de la familia Garza Yáñez.

El ser documental no lo convierte en aburrido, al contrario por momentos la película transcurre como un documental clásico con entrevistas y recuerdos del soldado, aunque desde un principio una voz en off que simula ser la del soldado Edmond va despejando poco a poco las sombras que lo cubren y cuando esta historia surge del diario personal del soldado ya no estamos viendo una película sino la historia de un joven en la Segunda Guerra Mundial. Un excelente trabajo de edición nos sumerge en los momentos difíciles de la guerra teniendo como referencia el día D. No sin resultar herido y con secuelas físicas importantes Edmond William Quear, rehace su vida y se integra a ella superando sus limitaciones hasta que misteriosamente fallece en el Hotel Ancira de Monterrey. La vida de este soldado es develada casi por completo, pero esos pocos días que transcurren entre su última noticia de su visita a un estado del norte de los Estados Unidos y su deceso en nuestra Ciudad se mantienen en un completo misterio.

Es importante resaltar el trabajo de edición con que cuenta. Según confesaron sus autores, ellos intentaron editar el vasto material con el que contaban pero el resultado no era el deseado, así que recurrieron a los servicios de Samuel Larson Guerra, un especialista en edición cuyo logro más conocido es en la película Sexo. Pudor y Lágrimas (1999). Larson dio al documental un ritmo que hace que el espectador se integre a la historia que se nos cuenta y logra fundir la narración del soldado con las imágenes dando como resultado que por un buen rato olvidamos que estamos viendo un documental.

Muchas veces las historias están a nuestro alrededor, solo hace falta la visión y curiosidad de esa gente que ve más allá para que salgan a la luz. Ojalá y tenga una mayor difusión para que este trabajo de calidad sea más conocido y la historia de este joven soldado que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial, reciba el honor que merece.

En su sitio de internet además de conocer más sobre esta historia se encuentran los trailers. Espero que les guste y les brinden su apoyo.



Javier Garza Yáñez e Iván Gracía Hernández
Foto: Blade_Runner